¡ hola ! te invito a que te llenes de alegría , de esperanza ......de Dios .
hay tantas canciones que nos hacen perder la comunion pero tambien hay musica que te incita a adorar a Dios . acontinuacion tengo dos artistas que de seguro has escuchado pero que tambien te gustan .
ARTISTAS FEMENINAS:
Las artistas femeninas mas conocidas en RD ( Republica Dominicana ) son:
Lilly goodman: canciones como al final , ven te necesito , el equipaje ,entre otras son las canciones mas escuchadas de esta artista es una de las artistas mas conocidas de RD .
Marcela gandara : dame tus ojos , supe que me amabas y antes de ti son las tres canciones mas escuchadas de esta artisra canciones super buenas .
Bueno te estoy adelantando algunas artistas prontamente te descubrire mas artistas. Estas son las dos artistas femeninas mas conocidas .
Bueno busca estas canciones y mas de estas artistas en google y you tube en facebook estas artistas tienen sus paginas ¡sigelas !
DIOS TE BENDIGA!!!!
miércoles, 24 de agosto de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
Dios y tu
las personas en el mundo en su relación con Dios se pueden clasificar en dos partes
1: creación
2: hijos de Dios
DIFERENCIA ENTRE CREACIÓN E HIJO
todos somos creación de Dios pues el nos creo pero aveces pensamos que por ser su creación somos sus "hijos" dicen por ahí que el que da la enseñanza es el que se puede llamar hijo de una criatura en este caso sucede lo mismo en este caso el ser humano es creación de Dios pero no todos son sus hijos. solo los que dejan de vivir ellos y dejan que cristo nazca en ellos son sus hijos . Cuando una persona acepta a cristo en su corazón comienza una etapa, se puede decir , como cuando un bebe esta en el vientre de la madre y va creciendo .
El ser hijos de Dios es como una persona nunca se deja de crecer y nunca se deja de aprender .
LES EXHORT:
que se atrevan a dejar de ser criaturas y sean hijos de Dios solo se puede ser feliz con el el da todo vamos ¡¡¡¡ATRÉVETE!!!!!!
martes, 9 de agosto de 2011
el amor de Dios
Confiar en Dios es un paso hacia la solución de cualquier problema, porque la confianza nos da acceso al amor de Dios y éste es una fuerza armonizadora lo suficientemente poderosa para sanar cualquier situación adversa.
El amor de Dios expresado por medio de nosotros ve más allá de las apariencias externas de limitación al bien innato en todas las personas.
El amor de Dios es compasivo, sin embargo, es positivo y fuerte. No resiste la rivalidad ni la contienda, sino que las disuelve. El amor de Dios transforma el resentimiento y la insatisfacción en aprecio y reemplaza la crítica con la alabanza.
No hay situación sin armonía que la comprensión del amor de Dios no pueda ser útil.
Cuando las cosas a nuestro alrededor nos perturban, dirijámonos a Dios y al amor divino. Como Dios es parte de toda la creación, Él mora no sólo en nosotros sino también en nuestro medio ambiente, en nuestros alrededores y en las circunstancias de nuestras vidas.
Cuando tenemos el conocimiento y la comprensión del amor de Dios en nosotros y a nuestro alrededor, nuestro ambiente cambia. Nos vemos y vemos nuestro mundo por medio de ojos espirituales, ya no viendo desorden ni falta de armonía, sino reconociendo la paz y el amor divinos en las mentes y los corazones de todos. Y expresamos amor divino, cambiando nuestro mundo de lo que parece ser un mundo sin armonía, con duda y temor, a un mundo de fe, amor, felicidad y satisfacción.
Date cuenta que eres una expresión perfecta del amor de Dios y que a medida que te alineas más con el amor de Dios, tu vida será un cántico de felicidad. Tus contacto con los demás serán gozosos y armoniosos.
El amor de Dios expresado por medio de nosotros ve más allá de las apariencias externas de limitación al bien innato en todas las personas.
El amor de Dios es compasivo, sin embargo, es positivo y fuerte. No resiste la rivalidad ni la contienda, sino que las disuelve. El amor de Dios transforma el resentimiento y la insatisfacción en aprecio y reemplaza la crítica con la alabanza.
No hay situación sin armonía que la comprensión del amor de Dios no pueda ser útil.
Cuando las cosas a nuestro alrededor nos perturban, dirijámonos a Dios y al amor divino. Como Dios es parte de toda la creación, Él mora no sólo en nosotros sino también en nuestro medio ambiente, en nuestros alrededores y en las circunstancias de nuestras vidas.
Cuando tenemos el conocimiento y la comprensión del amor de Dios en nosotros y a nuestro alrededor, nuestro ambiente cambia. Nos vemos y vemos nuestro mundo por medio de ojos espirituales, ya no viendo desorden ni falta de armonía, sino reconociendo la paz y el amor divinos en las mentes y los corazones de todos. Y expresamos amor divino, cambiando nuestro mundo de lo que parece ser un mundo sin armonía, con duda y temor, a un mundo de fe, amor, felicidad y satisfacción.
Date cuenta que eres una expresión perfecta del amor de Dios y que a medida que te alineas más con el amor de Dios, tu vida será un cántico de felicidad. Tus contacto con los demás serán gozosos y armoniosos.
El Amor de Dios - Juan 15:13
El amor de Dios por nosotros, por Su enemistada creación, está representado gráficamente en el sacrificio que Él hizo por nosotros. "Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15:13).
Jesucristo es el único y eterno Hijo de Dios.1 Es el Alfa y el Omega,2 el Gran YO SOY,3 el "Dios Todopoderoso"4 por el cual fueron creadas todas las cosas5 y en él todas las cosas subsisten.6 Jesús, quien es la cabeza de todas las cosas,7 se humilló a sí mismo de tal manera, que la mente humana ni siquiera puede soportar el pensar en ello. El vino a este mundo maldito por el pecado y compartió activamente nuestros sufrimientos. Tal como somos hechos de carne y sangre, así participó Él de lo mismo.8 Fue hecho carne y habitó entre nosotros.9 Compartió los sufrimientos que acarreamos sobre nosotros mismos al rechazar Sus santos preceptos.10 Y como si eso no fuera suficiente para convencernos de Su amor y preocupación por nosotros, Jesús, el Dios inmortal y Dador de la Vida, se dio a sí mismo en la cruz ¡en el mayor acto de amor que el mundo ha conocido jamás! Al hacer esto nos libró de nuestros pecados, eficazmente clavándolos consigo mismo en la cruz. De esta manera, Él, que no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros11 y Él, quien dio vida a todos, gustó la muerte por aquellos condenados a morir.12
Jesucristo es el único y eterno Hijo de Dios.1 Es el Alfa y el Omega,2 el Gran YO SOY,3 el "Dios Todopoderoso"4 por el cual fueron creadas todas las cosas5 y en él todas las cosas subsisten.6 Jesús, quien es la cabeza de todas las cosas,7 se humilló a sí mismo de tal manera, que la mente humana ni siquiera puede soportar el pensar en ello. El vino a este mundo maldito por el pecado y compartió activamente nuestros sufrimientos. Tal como somos hechos de carne y sangre, así participó Él de lo mismo.8 Fue hecho carne y habitó entre nosotros.9 Compartió los sufrimientos que acarreamos sobre nosotros mismos al rechazar Sus santos preceptos.10 Y como si eso no fuera suficiente para convencernos de Su amor y preocupación por nosotros, Jesús, el Dios inmortal y Dador de la Vida, se dio a sí mismo en la cruz ¡en el mayor acto de amor que el mundo ha conocido jamás! Al hacer esto nos libró de nuestros pecados, eficazmente clavándolos consigo mismo en la cruz. De esta manera, Él, que no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros11 y Él, quien dio vida a todos, gustó la muerte por aquellos condenados a morir.12
sábado, 6 de agosto de 2011
la vida sin cristo
¿Por qué hicieron tal pregunta? Era porque se consideraron a sí mismos pecadores. Se dieron cuenta de que estaban culpables y perdidos, y por eso querían descubrir lo que debían hacer para quitarse de encima el pecado y ser salvos.
Ni usted ni yo ni nadie podría preguntar nunca, "¿qué debo hacer?", hasta que no se considera así mismo pecador y necesitado de la salvación. Cuando admitimos nuestro pecado, entonces estamos dispuestos a emprender las instrucciones de Dios de cómo ser salvo y cómo asegurar que él nos ha salvado.
El pecado es una cosa terrible. Nos separa de Dios. Déle, pues, seria atención a este estudio, aplicándolo a su propia vida.
Primero, pecamos al hacer lo que la palabra de Dios claramente prohibe. Cosas tales como, fornicación, adulterio, borrachera, idolatría, mentira, robo, asesinato, odio y codicia. Los siguientes pasajes enumeran algunas de las cosas que debemos evitar: Mateo 15:19; 1 Corintios 6:9,10; Gálatas 5:19-21; Efesios 4:25-31; 5:3,4; 2 Timoteo 3:2-4; 1 Juan 3:15.
Segundo, pecamos al no hacer lo bueno. No sólo pecamos al entregarnos a las cosas antes mencionadas, sino también al dejar de hacer lo bueno cuando indiscutiblemente tenemos que ponerlo en practica. En otras palabras, Dios no solamente quiere que nos abstengamos del mal, sino que también desea que hagamos lo bueno. Santiago dice: "Y el que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado" (Santiago 4:17).
Tercero, pecamos cuando llevamos una actitud incorrecta. El Nuevo Testamento no sólo censura los actos externos, sino también las cualidades internas como el corazón, los motivos, las intenciones y los deseos. Considera los pasajes tales como Mateo 5:21-22, 27-28 y Marcos 7:21.
Satán está siempre tratando de conducirnos al pecado (Juan 13:2; Hechos 5:3). El hace esto por medio de la tentación (1 Corintios 7:5; 1 Tesalonicenses 3:5). La tentación excita nuestros naturales deseos de la carne (Santiago 1:14; 1 Juan 2:15-17).
Puesto que todos hemos pecado, y la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23), debemos de buscar todo nuestro apoyo en la gracia de Dios, si es que deseamos ser salvos. Esta gracia se mantiene al alcance de todos. Pablo afirma que somos "justificados (perdonados) gratuitamente por su gracia, mediante la redención (salvación) que es en Cristo Jesús" (Romanos 3:24).
No podemos esperar la salvación como resultado de nuestra buena conducta o buenas obras. Somos pecadores. No hay ninguna diferencia si hemos pecado poco o mucho, pues de cualquier modo hemos quebrantado la ley de Dios. Debemos admitir nuestra culpabilidad y buscar el perdón de acuerdo con el plan de Dios. Las "buenas nuevas" consisten en que Dios ha provisto un medio, y que podemos ser salvos.
El resultado final del pecado es la muerte. La Biblia habla de dos clases de muerte: física y espiritual. La muerte física es resultado del pecado de Adán; no de nuestros propios pecados personales. Toda la gente, no importa su condición espiritual, tiene que sufrir la muerte física. Pero la liberación de la muerte física también le llegará a toda la gente, a pesar de su condición espiritual. Esta liberación vendrá por medio de la resurrección. "Pues por cuanto la muerte vino por un hombre, por un hombre también la resurrección de los muertos. Porque como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados" (Corintios 15:21,22). "No os maravilléis de esto: porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán: los que hayan hecho lo bueno, a resurrección de vida, y los que hayan practicado lo malo, a resurrección de juicio " (Juan 5:28,29).
Dios no quiere que ninguno de nosotros vaya al infierno. El infierno "fue preparado para el diablo y sus ángeles" (Mateo 25:41). Sólo cuando alguien prefiere entregarle su vida a Satanás y no a Dios, será condenado al infierno. La voluntad de Dios es que nadie se pierda (2 Pedro 3:9). A esto se debe el porqué él nos ha provisto la manera de escapar de la condenación del pecado. El nos ofrece un plan de escape, el cual estudiaremos en nuestra próxima lección.
Tenemos libre albedrío. Esto quiere decir que poseemos la facultad de escoger el camino que conduce al infierno, o el que lleva al cielo. Dios no nos obliga a elegir el camino de salvación (Juan 5:40). Pero nos invita y nos concede la oportunidad de llegarnos a él si así lo queremos (Apocalipsis 22:17).
? Antes de que cualquiera de nosotros busque las cosas maravillosas que ofrece el evangelio con respecto a nuestra salvación, debe estar convencido de que es un pecador perdido. El primer sermón evangelístico (buenas nuevas), que fuera predicado, se halla en el libro de Hechos 2:14-40. En este sermón se les dijo a los que oían que ellos eran pecadores, y culpables de la crucifixión de Jesús. Escucha su respuesta: "Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?" (Hechos 2:37). ¿Por qué hicieron tal pregunta? Era porque se consideraron a sí mismos pecadores. Se dieron cuenta de que estaban culpables y perdidos, y por eso querían descubrir lo que debían hacer para quitarse de encima el pecado y ser salvos. Ni usted ni yo ni nadie podría preguntar nunca, "¿qué debo hacer?", hasta que no se considera así mismo pecador y necesitado de la salvación. Cuando admitimos nuestro pecado, entonces estamos dispuestos a emprender las instrucciones de Dios de cómo ser salvo y cómo asegurar que él nos ha salvado. El pecado es una cosa terrible. Nos separa de Dios. Déle, pues, seria atención a este estudio, aplicándolo a su propia vida. ¿QUE ES PECADO? Todo aquél que comete pecado, infringe también la ley, pues el pecado es infracción de la ley" (1 Juan 3:4), Usted puede ver, por medio de esta escritura, que el pecado es algo que se opone a la ley de Dios. En otras palabras, todo aquello que se oponga a las enseñanzas del evangelio (el Nuevo Testamento) es pecado. He aquí la manera de cómo lo dice Juan: "Toda injusticia es pecado" (1 Juan 5:17). Hay tres modos diferentes de cómo podemos pecar. Primero, pecamos al hacer lo que la palabra de Dios claramente prohibe. Cosas tales como, fornicación, adulterio, borrachera, idolatría, mentira, robo, asesinato, odio y codicia. Los siguientes pasajes enumeran algunas de las cosas que debemos evitar: Mateo 15:19; 1 Corintios 6:9,10; Gálatas 5:19-21; Efesios 4:25-31; 5:3,4; 2 Timoteo 3:2-4; 1 Juan 3:15. Segundo, pecamos al no hacer lo bueno. No sólo pecamos al entregarnos a las cosas antes mencionadas, sino también al dejar de hacer lo bueno cuando indiscutiblemente tenemos que ponerlo en practica. En otras palabras, Dios no solamente quiere que nos abstengamos del mal, sino que también desea que hagamos lo bueno. Santiago dice: "Y el que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado" (Santiago 4:17). Tercero, pecamos cuando llevamos una actitud incorrecta. El Nuevo Testamento no sólo censura los actos externos, sino también las cualidades internas como el corazón, los motivos, las intenciones y los deseos. Considera los pasajes tales como Mateo 5:21-22, 27-28 y Marcos 7:21. ¿CUAL ES EL ORIGEN DEL PECADO? El pecado empezó con Satanás. Juan dice: "El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo" (1 Juan 3:8). Por esta razón aquéllos que viven una vida de pecado son considerados como si fueran hijos del diablo (Juan 8:44; 1 Juan 3:10). Satán está siempre tratando de conducirnos al pecado (Juan 13:2; Hechos 5:3). El hace esto por medio de la tentación (1 Corintios 7:5; 1 Tesalonicenses 3:5). La tentación excita nuestros naturales deseos de la carne (Santiago 1:14; 1 Juan 2:15-17). ¿ES PECADO SER TENTADO? No. Solo somos culpables de pecado cuando le damos paso a la tentación (Santiago 1:12,15). Hasta Jesús fue tentado, pero no pecó (Hebreos 4:15; Mateo 4:1-11). El hecho de que Adán y Eva fueran tentados por lo que el diablo les pusiera delante no los convirtió en pecadores. El pecado aconteció cuando cedieron a la tentación y quebrantaron, de esa manera, la ley de Dios. Lo mismo ocurre con nosotros. Dios no nos considera pecadores porque seamos tentados. Llegamos a ser culpables de pecado sólo cuando nos dejamos dominar por la tentación y ofrecemos resistencia a la ley de Dios. ¿CUANTOS HAN PECADO? Toda persona responsable por sus actos ha pecado. Ninguno de nosotros tiene derecho de afirmar: "¡No soy culpable!" Pablo dice: "No hay justo, ni aun uno" (Romanos 3:10). Después, en el mismo capítulo añade: "por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios" (Romanos 3:
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